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¿Otra vez te quedaste con la manilla en la mano? El mal común de los Chevrolet
Es una escena clásica en Venezuela: vas a abrir la puerta de tu carro y ¡CRAK!, te quedas con el pedazo de plástico en la mano. Ahora tienes que bajar el vidrio para abrir por fuera, o entrar por la puerta del copiloto como si estuvieras robando tu propio carro.

Si tienes un Aveo, Optra, Spark o Silverado, sabes de lo que hablamos. Las manillas (tanto internas como externas) parecen hechas de galleta.
En Vica Shopping te explicamos por qué sucede esto y cuál es la solución definitiva.
1. El enemigo es el Sol
El plástico original de las manillas sufre mucho con nuestro clima. Los rayos UV tuestan el material, haciéndolo rígido y quebradizo. Al aplicar la fuerza de palanca para abrir, el plástico no aguanta la tensión y se parte justo en la base.
2. Internas vs. Externas: ¿Cuál falla más?
- Manillas Externas: Son las que más sufren por el sol y la lluvia. Suelen partirse en el «gatillo» que halas.
- Manillas Internas: Suelen ser cromadas o grises. El problema aquí es el mecanismo de guaya o varilla que se pone duro por falta de lubricación, obligándote a halar más fuerte hasta que se rompen.

3. ¿Plástico o Cromadas?
Muchos clientes nos preguntan si las cromadas son de metal. Generalmente, siguen siendo de plástico ABS con un baño de cromo. Sin embargo, este recubrimiento ayuda a reflejar el sol y suelen durar un poco más que las de plástico negro crudo.
El secreto para que duren más
No basta con cambiarla. Cuando instales la manilla nueva, pídele a tu latonero o mecánico que lubrique el mecanismo de la cerradura dentro de la puerta. Si la cerradura está suave, no tendrás que hacer fuerza bruta sobre la manilla nueva.
Deja de entrar por la ventana
Recupera la dignidad y la comodidad de tu vehículo. En nuestro stock tenemos manillas reforzadas con plástico ABS de alta calidad, que resisten mejor el calor.
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